La lógica del producto: mayores, no menores.
Un seguro de gastos médicos mayores no es un plan de consultas: está diseñado para los eventos que pueden comprometer tu patrimonio — enfermedades y accidentes que requieren hospitalización, cirugía o tratamiento de alto costo. Los gastos menores (consultas de primer contacto, medicina preventiva) los absorbes tú o un producto distinto. Entender esa frontera evita la decepción más común con el producto.
Lo que típicamente sí cubre.
- Hospitalización: cuarto y alimentos, quirófano, terapia intensiva, equipo hospitalario.
- Honorarios: médicos, cirujano, anestesiólogo, ayudantes — conforme a tabulador o convenio de la red.
- Medicamentos: dentro del hospital y, ligados al padecimiento cubierto, también fuera de él.
- Auxiliares de diagnóstico: laboratorio, imagen (resonancia, tomografía), estudios especializados ligados al padecimiento.
- Honorarios de enfermería y aparatos ortopédicos o prótesis cuando derivan de un padecimiento cubierto.
- Ambulancia y atención de emergencias — por regulación, sin periodo de espera para accidentes y urgencias.
El alcance exacto de cada concepto lo define tu carátula y las condiciones generales: el mismo nombre de cobertura puede tener límites distintos entre planes. Cuánto pagas tú de ese gasto lo determinan el deducible, el coaseguro y su tope.
Lo que típicamente no cubre.
- Preexistencias: padecimientos iniciados antes de contratar. Es la exclusión más importante — y la razón técnica para contratar antes de necesitarlo.
- Consultas de primer contacto y preventiva: no son "gastos mayores"; algunas pólizas las agregan como cobertura adicional con costo.
- Estética y control de peso sin origen en padecimiento cubierto.
- Tratamientos experimentales o fuera de protocolo médico reconocido.
- Padecimientos en periodo de espera (siguiente sección).
Cada póliza define su lista exacta. Leer las exclusiones completas antes de firmar no es paranoia: es donde viven las diferencias reales entre pólizas de prima similar — lo explicamos a fondo en cómo comparar pólizas de GMM.
Periodos de espera: el calendario interno de tu póliza.
Es el tiempo, contado desde la contratación, durante el cual ciertos padecimientos aún no están cubiertos — típicamente maternidad y una lista de padecimientos específicos. Dos reglas que conviene saber:
Coberturas adicionales: cuáles pagan su costo.
Maternidad, cobertura en el extranjero, cero deducible por accidente, emergencia internacional, dental y visión. Ninguna es buena o mala en abstracto: maternidad vale si está en tus planes (y tiene periodo de espera, así que se contrata con anticipación); la cobertura internacional vale si viajas. Identificar cuáles pagan su costo en tu caso es parte de la configuración que define la prima.
Cómo verificar lo que tu póliza realmente cubre.
Tres documentos mandan: la carátula (sumas, deducible, coaseguro, plan), las condiciones generales (definiciones, exclusiones, periodos de espera) y los endosos (modificaciones). En Seguros México hacemos esa lectura contigo: tomamos tu póliza vigente o la que estés por contratar y te entregamos qué cubre, qué no, y qué gasto de bolsillo esperar por escenario, en pesos mexicanos. Puedes empezar con nuestro cotizador de gastos médicos mayores de uso libre. Las cifras de cualquier proyección son ilustrativas, no garantizadas.