Seguro de Gastos Médicos Mayores para empresas
Un colectivo empresarial no es la suma de pólizas individuales: es un contrato entre la empresa y una aseguradora, con reglas propias de suscripción, de precio y de renovación. Esta página expone cómo funciona, de principio a fin.
¿Desde cuántos empleados conviene un colectivo?
El despacho intermedia contratos colectivos desde cinco asegurados titulares y hasta cuentas institucionales de miles de asegurados. El mínimo concreto que acepta cada aseguradora forma parte de sus reglas de suscripción y se confirma en el concurso: no es idéntico en todas.
La pregunta de fondo, sin embargo, no es cuántos empleados hay, sino qué se gana al pasar de pólizas sueltas a un contrato único. Un colectivo cambia tres cosas: la suscripción deja de hacerse persona por persona y se hace sobre el grupo; la administración se concentra en un solo contrato, una sola vigencia y un solo interlocutor; y el historial de siniestros se acumula a nombre de la empresa, no de cada individuo.
Ese tercer punto es el que más pesa con el tiempo. En un colectivo, el comportamiento del grupo es el que sostiene —o encarece— la renovación del año siguiente. Una empresa con plantilla joven y siniestralidad baja tiene un argumento que ninguna póliza individual le da.
Cuándo no conviene también se puede decir: cuando la empresa no está dispuesta a sostener el contrato más de un ejercicio, o cuando lo que busca es cubrir a dos o tres directivos con un esquema muy superior al del resto. Ese caso se resuelve mejor con un esquema diferenciado que con un colectivo general.
Pequeñas
Medianas
Grandes
¿Qué cubre y qué no cubre un colectivo de Gastos Médicos Mayores?
Cubre, en lo esencial, la atención hospitalaria de un accidente o una enfermedad que requiera intervención: honorarios médicos y quirúrgicos, hospitalización, estudios y medicamentos ligados al evento, y la atención de urgencias. Alrededor de ese núcleo cada contrato agrega o retira coberturas —maternidad, emergencia en el extranjero, atención ambulatoria, medicamentos fuera de hospitalización— y ahí es donde dos pólizas que parecen iguales dejan de serlo.
No cubre, como regla general, lo que la propia póliza excluye por escrito: tratamientos estéticos, lo que se derive de actividades expresamente excluidas, y los padecimientos que la póliza defina como preexistentes en los términos que ella misma establezca. También quedan fuera los periodos de espera: coberturas que existen en el contrato pero que no operan hasta que se cumple un plazo desde el alta del asegurado.
La lectura útil para una empresa es esta: lo que decide un siniestro no es el nombre del plan, son las condiciones generales. La carátula dice qué se contrató; las condiciones generales dicen cómo se paga. Antes de firmar, las dos se leen.
El núcleo que suele estar en un colectivo
- Hospital, clínica o sanatorio y equipo de anestesia
- Honorarios médicos y quirúrgicos
- Medicamentos dentro y fuera del hospital
- Análisis de laboratorio, gabinete e imagenología
- Maternidad: parto, cesárea y complicaciones del embarazo
- Cobertura del recién nacido desde el primer día
- Ambulancia y aparatos ortopédicos
- Atención médica en el extranjero (cláusula)
Coberturas adicionales con costo: emergencia y enfermedades catastróficas en el extranjero, cláusula familiar, plan dental, plan visión y asistencia en viajes. El alcance y las exclusiones se detallan en las Condiciones Generales del producto que se cotice.
Los tres conceptos que determinan cuánto sale del bolsillo del colaborador el día del hospital son la Suma Asegurada, el Deducible y el Coaseguro, con su tope. Están explicados en detalle en deducible y coaseguro en gastos médicos y en qué Suma Asegurada elegir.
Asistencias que acompañan al colaborador
Orientación médica 24/7
Membresía médica móvil
Programas de prevención
¿Cómo se calcula la prima de un colectivo?
La prima de un colectivo no sale de un tabulador. Sale de un cálculo que cada aseguradora hace sobre los datos del grupo, y que se resuelve cuando el riesgo se concursa. Estos son los factores que entran:
Con esos datos, el número sale del concurso entre aseguradoras: se arma una sola especificación técnica, se entrega a todas la misma información en la misma fecha, y cada una responde con su cálculo. No hay una prima «de mercado» que un intermediario pueda anticipar antes de ese ejercicio; hay una prima por aseguradora, para ese grupo, en esa fecha.
Por eso esta página no publica cifras. Cualquier rango que pusiéramos aquí sería falso para casi cualquier empresa que lo leyera, y serviría para vender, no para decidir. El desarrollo completo está en cuánto cuesta un seguro de Gastos Médicos Mayores para una empresa, y las variables se pueden repasar una a una en el cotizador de Gastos Médicos Mayores.
¿Qué es la carta de gestión?
La carta de gestión es el documento con el que la empresa designa por escrito a un intermediario para representarla frente al mercado asegurador. Sin ella, un despacho no puede pedir información de la póliza vigente, ni solicitar cotizaciones a nombre de la empresa, ni recibir el reporte de siniestralidad.
Lo que hace, en concreto:
- Acredita el mandato ante la aseguradora y ante el resto del mercado.
- Ordena el concurso: evita que dos intermediarios pidan la misma cotización a la misma aseguradora, cosa que en la práctica bloquea la respuesta.
- Delimita el alcance: qué ramos, qué contratos y por cuánto tiempo.
Lo que no hace: no cambia la póliza, no cambia la aseguradora, no cambia la prima y no obliga a contratar nada. Es un mandato de representación, revocable por la empresa, y es el primer paso del método —antes de la revisión técnica, no después—.
¿Colectivo o pólizas individuales? Cómo se comparan
La comparación honesta no es «cuál es más barato», porque la respuesta depende del grupo. Es en qué se diferencian:
- Suscripción. El individual se suscribe persona por persona, con cuestionario médico y posible exclusión de padecimientos. El colectivo se suscribe sobre el grupo, con las reglas que la aseguradora aplique a ese tamaño.
- Precio. El individual se tarifica por la edad de cada asegurado. El colectivo se tarifica por el perfil del grupo y por su siniestralidad.
- Titularidad. El individual es del asegurado y viaja con él. El colectivo es de la empresa: si el colaborador sale, la cobertura termina en los términos del contrato.
- Administración. Un contrato, una vigencia y un interlocutor frente a decenas de pólizas con fechas distintas.
- Antigüedad. En el individual la acumula el asegurado. En el colectivo, la continuidad depende del contrato de la empresa y de lo que se pacte al moverlo.
- Fiscal. El tratamiento no es el mismo: la prima que paga una empresa por sus colaboradores se analiza como prestación de previsión social, con requisitos propios. Está expuesto en deducibilidad del seguro de Gastos Médicos Mayores para empleados.
Hay un tercer camino que se descarta con demasiada frecuencia: conservar el colectivo para la plantilla y añadir un esquema diferenciado para dirección. Es una decisión de diseño, no de precio.
Si lo que buscas es la póliza tuya y no la de tu plantilla, el producto es otro y está en gastos médicos mayores individual.
¿Qué pasa en la renovación?
La renovación es el momento en que el contrato se vuelve a tarificar. La aseguradora revisa la siniestralidad del periodo, la composición actual del grupo —altas, bajas, cambio de edades— y su propia experiencia del ramo, y emite una propuesta. Esa propuesta puede sostener las condiciones, ajustar la prima, mover el Deducible o el Coaseguro, o modificar la red.
Lo que decide la calidad de esa renovación es la información con la que la empresa llega. Una renovación que se trabaja con el reporte de siniestralidad en la mano, con tiempo para volver a concursar el riesgo si hace falta, no se parece a una renovación que llega firmada por inercia dos semanas antes del vencimiento.
El calendario que sostenemos: se pide el reporte de siniestralidad con antelación suficiente, se revisa qué cambió en el grupo, se decide si el riesgo vuelve al mercado o no, y la recomendación se entrega documentada para que decida el contratante. La renovación se administra, no se acepta. Está desarrollado en siniestralidad y renovación de un GMM empresarial.
No es un gasto: es una decisión con retorno
Se analiza como previsión social
Reemplazar cuesta más que retener
Para tu gente, el empleo es la vía
Protege el flujo y el patrimonio
Menos días perdidos
Un diferenciador genuino
Esta sección expone factores, no magnitudes: no publicamos cifras de mercado sin su fuente y su fecha. El tratamiento fiscal depende de cada empresa y debe validarse con un contador.
Una revisión a fondo, antes que un número
No improvisamos cotizaciones. El método es el mismo para una empresa de cinco titulares que para una cuenta institucional, y el orden no se altera.
Carta de gestión. La empresa nos designa por escrito. Sin mandato no se pide información a la aseguradora ni se concursa nada.
Revisión técnica. Estructura, población y edades, lo que la empresa tiene hoy, presupuesto y, si existe, el reporte de siniestralidad.
Concurso en igualdad. Una sola especificación técnica al mercado: misma información y misma fecha para todas las aseguradoras.
Recomendación documentada. Con números y no con argumentos. Decide el contratante.
Administración y renovación. Altas, bajas, credenciales, reembolsos y la renovación trabajada con datos.
Lo que no prometemos
No prometemos ahorro, aceptación automática ni la prima más baja. La aceptación, la suscripción, las condiciones, los periodos de espera —el de maternidad entre ellos— y el costo dependen de la aseguradora y de la información de tu empresa. Lo que sí hacemos es ayudarte a decidir con criterio.
Antes de la reunión
Siete preguntas se repiten en cada mesa, y las dejamos planteadas antes de responderlas: «¿Desde cuántos empleados se puede contratar un colectivo de Gastos Médicos Mayores?», «¿Quién paga la prima del colectivo, la empresa o el colaborador?», «¿El colectivo cubre los padecimientos preexistentes de los colaboradores?», «¿Qué pasa con la cobertura de un colaborador que deja la empresa?», «¿La empresa puede cambiar de intermediario sin cambiar de póliza?», «¿Me dan una cotización en la primera llamada?» y «¿Son ustedes la aseguradora?». Las respuestas van abajo.
¿Desde cuántos empleados se puede contratar un colectivo de Gastos Médicos Mayores?
El despacho intermedia contratos colectivos desde cinco asegurados titulares y hasta cuentas institucionales de miles de asegurados. El mínimo que acepta cada aseguradora se confirma en el concurso, porque forma parte de sus reglas de suscripción y no es igual en todas.
¿Quién paga la prima del colectivo, la empresa o el colaborador?
Los dos esquemas existen. La empresa puede asumir la prima completa como prestación, o compartirla con el colaborador mediante descuento de nómina, y el reparto puede ser distinto entre el titular y sus dependientes. Se define en el contrato antes de la emisión, no después.
¿El colectivo cubre los padecimientos preexistentes de los colaboradores?
No es automático. En un colectivo la suscripción se hace sobre el grupo y no persona por persona, y el trato de los padecimientos preexistentes es uno de los puntos que se negocian con cada aseguradora durante el concurso. Lo que quede acordado se lee en la carátula y en las condiciones generales, y ahí es donde hay que verificarlo.
¿Qué pasa con la cobertura de un colaborador que deja la empresa?
La cobertura termina con la baja del asegurado, en los términos que fije el contrato. Algunos contratos contemplan la conversión a una póliza individual conservando antigüedad, sujeta a condiciones y a plazos para solicitarla. Es una condición que se revisa antes de firmar, porque después ya no se negocia.
¿La empresa puede cambiar de intermediario sin cambiar de póliza?
Sí. La designación del Agente de Seguros es independiente del contrato de seguro: la empresa puede designar a otro intermediario conservando aseguradora, prima, coberturas y antigüedad. El trámite se hace ante la aseguradora y no altera la póliza vigente.
¿Me dan una cotización en la primera llamada?
No. Un esquema colectivo se cotiza sobre la población, las edades y la información de la empresa. Primero va la revisión técnica; la cotización viene después, construida sobre información real y no improvisada.
¿Son ustedes la aseguradora?
No. Seguros México® es intermediario de seguros: la póliza la emite una institución de seguros autorizada por la CNSF, que asume los riesgos. Nosotros revisamos, concursamos el riesgo, recomendamos y acompañamos.
Saltillo, Monterrey e instituciones
Atendemos desde nuestra oficina en Saltillo, Coahuila, con dos frentes territoriales: empresas en Saltillo, con atención presencial, y empresas en Monterrey, con atención remota y visitas. Para universidades, sindicatos, organismos y entidades de gobierno, el frente es Gastos Médicos Mayores para instituciones.
Muchas empresas combinan su GMM con vida grupo para proteger a la familia de cada colaborador. Y los dueños suelen necesitar algo más que el plan de la planta: persona clave y protección entre socios. Todo eso entra en tu Revisión de Salud y Vida. Esta página es parte de Salud y Vida para Empresas.
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Seguros México no es una aseguradora. Opera como intermediario de seguros, con cédulas vigentes ante la CNSF (V382254 · V382699). El Gastos Médicos Mayores Colectivo lo emite una institución de seguros autorizada por la CNSF, que asume los riesgos. La aceptación, suscripción, coberturas, exclusiones, periodos de espera y costos dependen de esa aseguradora y de la información proporcionada por la empresa. Para el alcance y las exclusiones consulta las Condiciones Generales del producto que se te cotice. Esta página expone cómo funciona un contrato colectivo; no es una cotización ni una oferta. El tratamiento fiscal depende de cada empresa y debe validarse con un contador.